Artesanía
Panadería de Giovanni: de los cubos a los contadores d'agua, un salto de calidad
En un pequeño pueblo de la provincia de Udine, Giovanni dirige su panadería con pasión. Durante años, como muchos de sus colegas, ha estado acostumbrado a medir el agua para la masa con un método sencillo y probado: el cubo.
Cada mezcla partía de ahí: “cuatro cubos de agua”, “tres y medio hoy que está más húmedo”. Una unidad de medida propia, precisa en su repetición diaria, pero... no estándar. Hasta que un día, uno de sus cubos se rompe. Parece una tontería, pero el nuevo cubo que lo sustituye es diferente: no idéntico en forma y volumen, y esto crea más confusión de la esperada. Giovanni se ve obligado a “reaclimatar” sus ojos y sus manos, y pierde el tiempo corrigiendo la masa después.
Fue entonces, durante una feria, cuando Giovanni descubrió los productos Sitep. Lo que le intriga es un contador digital de litros para panaderías. Pide información y se decide: lo prueba.
Al cabo de un año, volvimos a llamarle para saber cómo le había ido.
“Fue un gran avance”, nos dice. “Ahorro al menos una hora al día. Ya no hay cubos que llenar y transportar, ni residuos porque el agua se desborda. Ahora el tubo de salida del contador de litros va directamente a la mezcladora, y listo”.
Pero no es sólo cuestión de tiempo.
“Con el modelo Pro también puedo ajustar la temperatura del agua a la salida: esto ha mejorado mucho la calidad del leudado. Con una temperatura constante e ideal, la masa empieza antes y crece mejor. He eliminado una variable importante y he ganado en precisión”.
Hoy John no volvería atrás. Y su nueva “unidad de medida” es mucho más fiable que un viejo cubo.